Probar antes de asumir
Una idea puede sonar razonable y esconder una suposición importante. Una prueba pequeña puede volver visible esa suposición antes de construir demasiado a su alrededor.
Para que una prueba ayude, conviene describir qué queremos aprender y qué resultado cambiaría nuestra decisión. De lo contrario, cualquier resultado puede parecer una confirmación.
No todas las preguntas necesitan un experimento formal. A veces basta con observar una tarea, conversar con alguien o intentar explicar el proceso sin saltarse pasos.